es una modalidad de resolución de conflictos en la que el proceso es administrado directamente por las partes y los árbitros, sin la intervención ni el soporte de un centro de arbitraje institucional.
Bajo este modelo, las partes tienen la autonomía para definir sus propias reglas procesales, elegir a los árbitros y acordar los honorarios, en lugar de adherirse al reglamento preestablecido de una institución.
La Ley 2540 de 2025 de Colombia introduce el arbitraje para procesos ejecutivos como una medida para descongestionar el sistema judicial y agilizar el recaudo de deudas mediante el uso de tribunales arbitrales.
Aspectos clave de la ley
Beneficios esperados
BENEFICIOS Y PORQUE ELEGIRNOS CENTRO DE CONCILIACION EQUILIBRIO LEGAL